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EVISTA AGRUPACIÓN CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE II.PP
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MAYO/JUNIO 2021
www . a c a i p . e s
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han producido 11 sanciones
y en los nueve
primeros meses de 2020 según una respuesta
parlamentaria se habían recibido 18 denuncias,
estando todas archivadas excepto cuatro que
seguían
investigándose
judicial
o
institucionalmente.
b. Señor Ortiz,
los trabajadores
penitenciarios cumplimos la legalidad, y los
partes de lesiones de los internos se elevan a
los órganos correspondientes y usted eso
también lo sabe perfectamente
; el Señor Pérez
Peña, como responsable de la Inspección, si tiene
conocimiento de estos hechos que actúe contra
quien no lo cumpla, pero no ponga en entredicho
la actuación de los facultativos de nuestros
centros.
El Protocolo objeto de este escrito se justifica,
según su autor, el Sr. Pérez Peña, en que “se
aprecian discrepancias y disfunciones en la forma
de proceder de algunos centros cuando se tiene
conocimiento de hechos que pudieran ser
constitutivos de delito, específicamente, ante la
emisión de partes de asistencia por lesiones por
parte del personal sanitario y ante la recepción de
quejas o denuncias específicas en materia de
malos tratos infligidos a las personas privadas de
libertad”. Y
esta afirmación nos resulta
sorprendente, desde el momento en que este
Sindicato no conoce que ante este “cúmulo de
irregularidades” que justifican el protocolo se
haya actuado contra ninguno de los presuntos
incumplidores
, a pesar de ser el autor el
responsable de la Inspección Penitenciaria.
Parece más fácil difundir en una apariencia de
“buen derecho” un reproche genérico a todo el
colectivo, por indigno que esto sea.
Permítame, Señor Ortiz, que ya que desde la
Administración que usted dirige se duda de la
profesionalidad y del cumplimiento de
nuestras obligaciones, yo haga lo mismo con
su gestión al frente de la Institución, aunque
espero realizarlo con algo más de rigor:
1. Su cargo de responsable de la
Institución Penitenciaria también
conlleva la
obligación de garantizar el normal desarrollo
de los servicios y de dotar a los centros
penitenciarios de los medios humanos y
materiales
necesarios
para
desarrollar
dignamente nuestra función; y no como la