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EVISTA AGRUPACION CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE II.PP
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ENERO/FEBRERO
2020
www . a c a i p . e s
Página 28
A DON ÁNGEL LUIS ORTIZ
Pero… ¿a qué viene eso de prohibir el alcohol en los
recintos penitenciarios?, Don Ángel. ¿Se lo va a
prohibir también a las fuerzas de seguridad que
custodian el exterior de los centros penitenciarios?
Porque la normativa interna, en concreto de la Guardia
Civil, les permite acompañar la comida con bebidas
alcohólicas.
¡Y eso que portan armas!
, Don Ángel.
¿Se lo va a prohibir también a los vigilantes jurados?
¿Y al personal de empresas externalizadas? ¿O la
prohibición es sólo para el personal de prisiones?
Personal que tiene usted a su cargo y que, parece, no
le cae nada bien.
Oiga, Don Ángel Luis, estoy pensando que, para estar
en funciones, está usted fastidiando al personal
penitenciario más que cuando era usted “fijo”, y mira
que cuando era “fijo” nos lió unas cuantas. Para esta
última barbaridad que se le ha ocurrido, se escuda Vd.
en el artículo 14 apartado 2 de la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre de Prevención de Riesgos Laborales que
establece que
“el empresario deberá garantizar la
seguridad y la salud de los trabajadores a su
servicio en todos los aspectos relacionados con el
trabajo (…)”
Luego echa mano del Real Decreto 486/1997, de 14 de
abril, por el que se establecen las disposiciones
mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo
y que convierte en obligación general del empresario
“la necesidad de adoptar las medidas necesarias
para que la utilización de los lugares de trabajo no
origine riesgos para la seguridad y salud de los
trabajadores o, si ello no fuera posible, para que
tales riesgos se reduzcan al mínimo” (artículo 3).
La “traca final” llega cuando, sin ningún rubor,
aprovecha para argumentar que, aunque no haya
regulación específica sobre el alcohol como riesgo
laboral propiamente dicho, la realidad pone de
manifiesto que su consumo puede producir, <<
y en
algunas ocasiones puntuales ha producido,
situaciones de riesgo absolutamente incompatibles
con la actividad penitenciaria …I…>>
. Esto, Sr.
Secretario General, es de nota; es una puñalada
trapera a los trabajadores de prisiones. Con esto ha
vuelto a sembrar la duda sobre el colectivo
penitenciario, al igual que hizo con la Orden de Servicio
“Deber Legal Parte de Lesiones”
, de 1 de julio de
2019, que firmaba su Director General, Javier Nistal. Se
da cuenta la incongruencia que supone decir que
“la
realidad pone de manifiesto”
, para luego manifestar
que
“en algunas ocasiones puntuales”
. Si el
problema es
<<en algunas ocasiones puntuales>>
,
proceda usted contra quien dé lugar a esas
<<ocasiones puntuales>>
y no contra todo el
personal penitenciario. Desde luego, mira que ha
retorcido las cosas para justificar este nuevo disparate,
pero sobre todo ha retorcido la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales.
Don Ángel, si a usted, en vez de responsable de los
talegos, le llegan a nombrar Director General de
Tráfico, ¿hubiera prohibido la circulación de vehículos
por las carreteras? Lo digo porque
“la realidad pone
de manifiesto que EN ALGUNAS OCASIONES
PUNTUALES algunos conductores han producido
situaciones de riesgo absolutamente incompatibles
con la seguridad vial”
. No, Sr. Ortiz, no. Lo que una
persona normal haría, es lo que se hace:
“sancionar a
los conductores que en ocasiones puntuales
producen situaciones de riesgo”
. Es lo lógico, ¿no?
Pues trasládelo a su ámbito.
Don Ángel Luis, se lo digo con todos los respetos, pero
da la impresión que es usted el Torra de prisiones.
Usted es el que, a través de sus instrucciones y
órdenes de servicio, les dice a los internos
<<“¡¡¡Apreteu, apreteu!!! Gracias a los que apretáis
y hacéis bien en apretar>>
.Y luego vienen las
consecuencias que las pagamos los trabajadores de
Instituciones Penitenciarias. Y las consecuencias son
que las agresiones aumentan de forma cuantitativa y
cualitativamente, es decir, cada vez son más y más
graves las agresiones que soportamos los trabajadores
de Instituciones Penitenciarias. Y con ello no quiero
decir que sea usted el responsable de esos ataques a
los trabajadores de prisiones. No. Ni mucho menos.
Las agresiones son anteriores a usted. Pero usted,
además de no hacer nada por evitarlas, de alguna
forma, como he dicho antes, parece animar a los