ENFOQUE
OPINIÓN
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Número 4
octubre 2016
SUBE Y BAJA
por la acción sobre el pensamiento. Recordando a
Unamuno versus Millán-Astray: “Venceréis (…) Pero
no convenceréis. Para convencer hay que persuadir,
y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón
y derecho (…)”.
ALGUNAS CUESTIONES QUE SURGEN AL ALBUR
DE LA RAZÓN GONÁDICA
Al igual que “la mala fe” sartriana o la “falsa con-
ciencia” marxista, es esta una razón con determina-
ciones negativas, en la que laten, específicamente,
ocultación, egolatría, inercia o incapacidad. Llega-
dos aquí, las preguntas sobre tal virtud prolífica se
acumulan: ¿Se nace con carácter ovíparo o se hace?
¿De dónde viene el gusto arquitectónico por el per-
fecto cimborrio?, ¿y por el arco de triunfo y el obelis-
co –es necesario ser francés para apreciarlos-? ¿Qué
come esta gente? “¿De qué alimento se nutre este
nuestro César que ha llegado a ser tan glande?” “¿Es
el “homo gonadicus” descendiente directo de la es-
tirpe “homo erectus”?
Por consiguiente, ¿a dónde nos lleva todo esto?
Parece que se trata de cultivar la aspereza, la irrita-
ción, la oposición y el desencuentro con los subor-
dinados.
A casi todos, seguramente, nos gustaría hacer lo
que se nos ponga en las gónadas; pero son dema-
siadas las gónadas, una tribu ecuménica…, para tan
corto espacio de tiempo y de lugar, “los días son po-
cos y las jornadas largas”. Un sinfín de gónadas que
necesitan alimentar su ego; demasiadas, en busca de
vanidad, de reconocimiento o de aprobación servil.
“Hay cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que tu
filosofía no alcanza a soñar”. ¡Ay, cuántos “horacios”,
de más, en la Administración Penitenciaria!
MON FRÈRE, IL FAUT MOURIR!
Entiendo la teoría del conflicto como cambio (“nues-
tros modelos atribuyen toda morfogénesis a un con-
flicto, a una lucha entre dos o más atractrices”). Pero
el enfrentamiento no genera la inmovilidad que los
agrimensores penitenciarios desean. Se equivocan
de estrategia en la búsqueda de su perpetuación: “El
heroico esfuerzo de la humanidad negando deses-
peradamente su contingencia”.
Soy consciente, también, de que este método
ofrece la gran ventaja cinemática de la inercia y la
de la economía psicológica de los caminos trillados.
El dejarse ir por el plano inclinado y no tener la ne-
cesidad de deliberar y decidir racionalmente. El no
querer saberse arraigado en el campo de la incerti-
dumbre para, así, poder aplicar libremente la políti-
ca del avestruz, y esconderse en el obedezco, luego
ordeno y mando.
Aconsejo algo más jesuítico, más acorde con la fi-
losofía teísta de la organización gubernamental que
actualmente nos desasiste, y es el principio de “sua-
viter in modo, fortiter in re” (suave en las formas, fir-
me en el fondo); que siempre ha dado buenos frutos
-todo dentro de lo estrictamente orgánico, por su-
puesto-. Permítaseme la digresión, pero donde es-
tén los jesuitas que se quiten los ministrables o los
secretariales deístas.
TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN: NUEVAS FORMAS
DE AGRIMENSURA PENITENCIARIA
Bajo el nombre de “Sexy electric drum pants”, el ja-
ponés Kaoring Machine, ha inventado unos pantalo-
nes que producen música al tocarse la entrepierna.
Puedes cambiar de canción e incluso producir vo-
ces. ¿Os imagináis, estimados delegados sindicales,
el juego que podrían dar estos pantalones en manos
– mejor, en piernas- del agrimensor?:
Al comenzar una reunión se pone la palma de
la mano, franca, sobre la entrepierna (cuatro dedos
estirados hacia abajo y pulgar arriba), ligero frote,
para indicar cómo van a ir las cosas a lo largo del
cónclave, a la par que se oye “Simply the best” de
Tina Turner. Cuando haya petición o crítica que
no le agrade, con la mano derecha se coge la en-
trepierna y con suaves meneos hace sonar “Pasó
tu tiempo” de Isabel Pantoja. Al final del evento, el
agrimensor termina pulsando, otra vez, con el dedo
corazón tieso y plegados los otros dedos, para oír
“Back in Black” de AC/DC –de nuevo en la obscu-
ridad-.
Al delegado sólo le cabe exclamar: “¡Esta forma
de mandarme al carajo es otra cosa, dónde va usted
a parar!”
Todo un mundo semiótico de gestos, deixis os-
tensiva y señales que facilitarían la interrelación
comunicativa de las “partes” directiva y sindical, a
buen ritmo, dentro de una discusión armónica.
ADENDA
Puede ser éste, un escrito procaz, muy orgánico o
de muchos órganos, de referencias muy genitivas,
de pequeñas razones seminales; pero que, a veces,
hacen al caso.
Dedicado a los “caídos bajo expediente injusto,
por Dios y por la Secretaría General”, y a los que si-
guen enhiestos. También, a los mandos que no son
agrimensores. Me viene a la memoria el chiste de
aquel suboficial que ordenaba a la soldadesca: ¡Fir-
mes como poll…s! (O sea, ligeramente ladeados,
pero con la cabeza alta o, al menos, erguida).
Corrección de errores:
Donde dice “glande” debería decir “grande”; y donde
dice “apoyadura”, debiera decir “apoyatura”.
Dedicado a los compañeros
injustamente sancionados
y a los mandos que no han
querido ser agrimensores
cuarenta años la cólera sanguinaria de
ETA. No pasarán desapercibidos aque-
llos hombres de sotana que durante
años se negaron a dar cristiana sepul-
tura a los inocentes cadáveres que en el
ejercicio de su labor diaria defendían
nuestra libertad y la de quienes nos ro-
dean.
La biografía del terror no tendrá sus
obras completas sin que aparezcan en
ella los hombres y mujeres que durante
su condición de cargos públicos y po-
líticos, no apreciaban barbarie alguna
en el secuestro, la extorsión y el asesi-
nato que durante años y primero que a
nadie, persiguió a miles de empleados
públicos y a sus familias por el mero
hecho de prestar servicio en la admi-
nistración pública del Estado.
No es conveniente olvidar, que si
bien la lucha contra la violencia terro-
rista es potestad de los poderes guber-
namentales, la sociedad civil es moral
y socialmente responsable frente a di-
chos crímenes y sus víctimas.
FICHA TÉCNICA
LLUVIA DE FANGO: UN DIARIO
PERSONAL 2003 - 2016
Maite Pagazaurtundua
172 páginas
Editorial CONFLUENCIAS
Tapa blanda
Felipe Burgos: “Un duro en el Penal
de Campos del Río”.
El pasado 25 de septiembre, el dia-
rio La Verdad de Murcia publicaba un artículo titulado “Un
duro en el Penal de Campos del Rio” que se ilustraba
con la caricatura que se adjunta con estas líneas;
en el mismo se realizaba una loa de la figura del
Director de Campos del Río, días después de
la rueda de prensa en la que se denunciaba
su forma de dirigir el Centro Penitenciario de
Murcia II.
Lo cierto, es que su peculiar forma de en-
tender la dirección de equipos humanos en
pleno siglo XXI se caracteriza por una forma de
trabajar totalmente autoritaria y con muy malas
formas con los trabajadores; lo real, es que
con 37 años de antigüedad en esta Ins-
titución hasta hace cuatro años jamás
había sido Director de un Centro
y por los puestos de trabajo por
los que ha transitado, ha deja-
do su peculiar “sello”. Lo cu-
rioso es que, según las malas
lenguas, aprobó la oposición
de Jurista con el actual Secre-
tario General de Instituciones
Penitenciarias, Don Angel Yuste;
¿tendrá algo que ver en su ascenso
profesional?
Lo indiscutible, es que exis-
te una denuncia en el Juzgado por
atentar contra la libertad sindical y
por un supuesto delito contra los dere-
chos de los trabajadores, que está ampliándose por acoso
laboral. Lo lamentable, es que en lugar de rectificar, sigue
incrementando la presión, abriendo expediente a Antonio
Gomariz, el Delegado que participa en la rueda de
prensa de septiembre y discriminando a los miem-
bros de la Sección Sindical de Acaip por el mero
hecho de serlo.
Señor Burgos, esto no es ser “un duro” es otra
cosa … y los tribunales lo determinarán.
La actitud de CSIF en relación
con el protocolo de agresiones
de la AGE está alcanzando
tintes surrealistas.
Aprueban este protocolo excluyen-
do a prisiones en una reunión de la
MGNAGE en comandita con UGT y
la Administración y llevan dos meses
¡¡¡exigiendo que se incluya a Institu-
ciones Penitenciarias en dicho pro-
tocolo!!! A ver si nos centramos, el
Presidente del Sector Nacional de
la AGE de CSIF es Adolfo Fernán-
dez y el Vicepresidente Nacional es
Francisco Da Silva, ambos miem-
bros de esta Mesa de Negociación y
ambos funcionarios de Instituciones
Penitenciarias. ¿A que juegan? ¿A
quién quieren engañar? ¿Por qué no
se reconoce de una vez que os habéis
equivocado y se intenta solucionar?
Basta ya de hipocresía sindical.