7. La configuración como servicios
periféricos de la Administración Ge-
neral del Estado y enmarcados en el
ámbito de la LOFAGE, genera un sin-
fín de situaciones individualizadas,
criterios diferenciados en supuestos
idénticos, evita una gestión de perso-
nal centralizada y unívoca.
8. La Ley 16/2003 de 28 demayo, de co-
hesión y calidad del Sistema Nacio-
nal de Salud, que en su exposición
de motivos habla de la universalidad
de los cuidados médicos para toda la
población y de que estos deben ser
prestados con criterios de equidad
y calidad. Esta norma, en su Dispo-
sición Adicional sexta establece, sin
otra interpretación posible, la obliga-
toriedad del traspaso de competen-
cias en materia de sanidad peniten-
ciaria, para su posterior integración
en los respectivos servicios de salud
autonómicos. A día de hoy única-
mente se han producido en el País
Vasco.
9. El colectivo de trabajadores peni-
tenciarios se encuentra catalogado
como de alto riesgo en numerosas
enfermedades
infectocontagiosas
por la Organización Mundial de la
Salud, sin que exista una planifica-
ción de salud laboral adecuada ni
unas medidas preventivas específi-
cas.
10. La exclusión de determinadas actua-
ciones en materia de salud laboral
y prevención de riesgos laborales,
como ha ocurrido con el protocolo
de agresiones en la Administración
General del Estado, del que los traba-
jadores de Instituciones hemos sido
los únicos excluidos gracias a la Ad-
ministración, UGT y CSIF.
11. Por último cabe señalar la inade-
cuación de la condición de personal
laboral que tienenatribuidadetermi-
nadas categorías del personal al ser-
vicio de la Administración Peniten-
ciaria, singularmente las incluidas en
el área de Intervención, que tienen
atribuidas funciones reglamentarias
de participación en órganos admi-
nistrativos, por lo que se ha plantea-
do la necesidad de su funcionariza-
ción.
En conclusión, la Ley 30/1984 inicial-
mente, el EBEP en la actualidad y sus Re-
glamentos de desarrollo se han revelado
inadecuados para la Administración Pe-
nitenciaria por la rigidez de unas normas
generalizadas que dificultanuna adecua-
da gestión y desarrollo de los recursos
humanos en sectores públicos con cierta
especificidad que incide negativamente
en la calidad de la prestación de los ser-
vicios. Ello debería ser tenido en cuenta
en el futuro Estatuto de la Administra-
ción General del Estado posibilitando las
adaptaciones precisas para hacer frente a
las necesidades de este sector.
A. ESPECIAL REFERENCIA A
LA SITUACIÓNDEL PERSONAL
PENITENCIARIO
En los últimos cuatro años, debido a las
políticas de recortes, se ha producido una
disminución importante de los trabaja-
dores penitenciarios, debido a que las
vacantes vegetativas del sistema (falleci-
mientos, jubilaciones, servicios especia-
les, excedencias) no se han cubierto al
no existir Oferta de Empleo Público. Las
vacantes que se han producido en el sis-
tema se hanoriginadode la forma que in-
dican las tablas Funcionarios y Personal
Laboral, con datos a 31 de diciembre de
cada año.
Por su parte, en el mismo periodo, las
Ofertas de empleo Público se han desglo-
sado con el tenor que indica la tablaOfer-
ta empleo Público:
En definitiva, durante este periodo de
tiempo, se han generado un total de 1871
bajas en el sistema, mientras que se han
incorporado por Oferta de Empleo Públi-
co un total de 442 trabajadores, lo que su-
pone una pérdida de 1429 efectivos –no
se tiene en cuenta las vacantes del año
2015 y la OEP del mismo año que ya está
en prácticas, al no existir datos oficiales
de las primeras-.
Además, se han amortizado plazas
de los centros ya existentes para dotar de
personal a los nuevos centros sin coste
presupuestario, suprimiéndose dotacio-
nes de personal en estos últimos años;
finalmente, nos encontramos con los
módulos de centros inaugurados que no
están abiertos por falta de efectivos, y los
centros que ya están finalizados y no se
encuentran en funcionamiento o los que
se encuentran pendientes únicamente
de ser equipados.
Por tanto, las necesidades mínimas,
simplemente cubriendo las vacantes y
las plazas de nueva creación, ascendería
3647 nuevos efectivos, siendo esta la ne-
cesidad más perentoria del sistema pe-
nitenciario español.
A estas necesidades, se les une un
problema que, amedio plazo, puede pro-
vocar una quiebra del sistema y que con-
siste en el envejecimiento del personal
penitenciario.
Los datos son lo suficientemente ex-
presivos (ver tabla Edad Media): mien-
tras que en el año 1995 casi el 79% del
personal funcionario tenía menos de 40
años, en 2015 no llega al 21%. En cambio,
losmayores de 50 años han pasado de un
4,9% en 1995 al 40,9% en 2015.
Esta situación supone que en un pe-
queño espacio de tiempo, un gran nú-
mero de funcionarios se jubile o acceda
a la segunda actividad; y, además, ya se
visualiza que en muchos centros existen
un número fijo de licencias por enferme-
dad de larga duración, debido a la dureza
del medio y del trabajo realizado Eviden-
temente, el quehacer diario en los Esta-
blecimientos Penitenciarios provoca un
importante desgaste que debemos anali-
zar desde una doble perspectiva:
1. Por un lado, el desgaste físico que se
acumula con los años de servicio, al
desempeñar el trabajo diario en ré-
gimen de turnos y en condiciones de
trabajomuy duras;
2. Por otro, el desgaste psicológico de
una profesión que se basa en las re-
laciones humanas con la población
reclusa en una Institución cerrada
generadora de tensión. De esta for-
ma en los últimos años se ha iden-
tificado al profesional penitenciario
con el síndrome de Burnout (o efec-
to quemado), enfermedad de la que
existen numerosos estudios. En el
informe elaborado por el prestigioso
Doctor García-Andrade y titulado “El
Síndrome de Burnout: la enferme-
dad de los funcionarios de prisiones”,
se establece textualmente:
“Al ambiente penitenciario propia-
mente dicho hay que añadir el ca-
rácter alterativo de la Administración
con su defectuosa organización de
tiempos vacíos, órdenes contradic-
torias, ambigüedad y equívocos que,
junto a su desatención favorecen
aún más el Burnout del funcionario,
circunstancias que en empresas de
seguridad, si se llevase a cabo la su-
puesta privatización carcelaria, no
sería tolerable, ya que hay que en-
tender que la patología del Burnout
se corresponde con una enfermedad
profesional más, para impedir este
estado final del funcionario afectado
por este síndrome como una per-
sonalidad de cáscara hueca, que ha
quemado todo su interior”
Es imprescindible alcanzar un acuer-
do que ponga las bases para encauzar y
solucionar esta situación y que permita
una buena prestación del servicio públi-
co penitenciario mediante un personal
suficiente y en condiciones psicofísicas
adecuadas para su ejercicio profesional.
Y en este acuerdo sobre personal,
se debe introducir una nueva organi-
zación-organigrama de los puestos de
trabajo en los Centros Penitenciarios de
forma que se adapten a las necesidades
actuales, tanto por la modificación de las
ratios de los mismos, la creación de nue-
vos puestos, la regularización de los exis-
tentes sin cobertura legal y la articulación
de una carrera administrativa por áreas
de actividad que genere entre el perso-
nal unas expectativas profesionales que
les permita mejorar su apreciación de la
Institución.
ENFOQUE
EN PORTADA
7
Número 4
octubre 2016
SITUACIONES
ADMINISTRATIVAS
2.010 2.011 2.012 2.013 2014 TOTAL
Fallecimientos
30 27
24
27
25
133
Jubilación Voluntaria 84 70 158 124 135
571
Jubilación
Incapacidad
54
34
50 49 66
253
Jubilación Por Edad 46
43
68 60 71
288
Otras Causas
(Pérdida Condición
Funcionario)
4
3
7
4
1
19
Renuncias Al Cuerpo 3
13
1
0
2
19
Excedencias
y Servicios otras
Administraciones
28 79
33
40 30
210
TOTAL
249 269 341
304 330
1493
FUNCIONARIOS
SITUACIONES
LABORALES
2.010 2.011 2.012 2.013 2014 TOTAL
Fallecimientos
4
1
1
4
3
13
Jubilación
14
12
14
15
20
75
Incapacidad
Permanente
3
2
4
6
12
27
Renuncias
45
143
2
9
9
190
Despidos
2
0
0
1
1
4
Excedencias
25
8
3
5
11
52
Cambio Destino
otros Ministerios
1
0
0
0
16
17
TOTAL
94 166 24
31
63 378
PERSONAL LABORAL
OFERTA EMPLEO PÚBLICO
OFERTA EMPLEO
PÚBLICO
2010 2011
2012 2013 2014 TOTAL
Técnicos
17
15
SIN OFERTA
10 42
Facultativos
10
0
10 20
TOTAL A1
27
15
20 62
Enfermeros
10 10
0
20
TOTAL A2
10 10
0
20
Ayudantes
230 60
70 360
TOTAL C1
230 60
70 360
TOTAL
267 85
90 442
EDAD MEDIA
1995
2010
2015
EDAD
PORCENTAJE SOBRE EL TOTAL
Menos de 30
20,28
3,87
1,32
De 30 a 39
58,61
26,15
19,58
De 40 a 49
16,22
45,72
38,20
De 50 a 59
3,84
21,70
36,91
Más de 60
1,05
2,56
3,99