ENFOQUE
MEDIOS
11
Número 7
abril 2017
Llevan años denunciándolo, pero los res-
ponsables han mirado para otro lado. El
sistema de reparto de medicación en las
cárceles españolas, aseguran desde la
Agrupación de los Cuerpos de la Admi-
nistración de Instituciones Penitenciarias
(ACAIP), “pone en peligro la salud de los
internos y la seguridad dentro de los cen-
tros”. No se había prestadomayor atención
a sus quejas, pero hace unos días Rosa-
rio Porto, condenada con su marido a 18
años de cárcel por sedar y asfixiar a su hija
Asunta, ingirió en el centro penitenciario
de Teixeiro (La Coruña), medicamentos
de forma masiva para evitar su traslado a
la cárcel de A Lama (Pontevedra). Saltaron
entonces todas las alarmas. Los respon-
sables penitenciarios anunciaron que se
abriría una investigación, algo que aplau-
de el sindicato ACAIP, que, sin embargo,
deja claro que el de Rosario Porto, “ni es
un caso aislado, ni es una negligencia”,
dado que la situación es lamisma en todas
las cárceles del país.
En el comunicado que ha hecho público
el sindicato, tachan de “postureo” la acti-
tud de los responsables de Instituciones
Penitenciarias, ya que, tal y como explica a
ELPLURAL.COM, Pedro Vázquez, miem-
bro de la junta de personal de ACAIP de
Coruña , el secretario general, Ángel Yuste,
conoce perfectamente lo que ocurre. A su
juicio es incomprensible que “se hagan los
sorprendidos”, cuando está probado que
en los días de reparto de medicación au-
mentan los incidentes. Es intolerable, que
“les de igual y echen balones fuera”.
Hace escasas fechas, ocurrió uno de
esos sucesos insólitos que, de vez en
cuando, ocurren en nuestra ciudad.
MELILLA HOY lo avanzaba en su edi-
ción de ayer: un individuo logró colarse
en el Centro Penitenciario de nuestra
ciudad saltando la puerta de acceso a
las cinco de la mañana del pasado sá-
bado. Su intención no era entrar en la
cárcel, sino ponerse a salvo de alguien
que lo perseguía con una catana por
el Monte María Cristina, barrio donde
se ubica la prisión. La jugada le salió
bien, porque su agresor, que ya le ha-
bía provocado dos profundos cortes
en la cabeza, dejó de perseguirlo y él,
como víctima que sufría una aparatosa
hemorragia, pudo ser atendido por los
vigilantes de seguridad de la cárcel, que
le suministraron los primeros auxilios y
llamaron a una ambulancia.
Este suceso ha dejado palpable una rea-
lidad, como es la falta de seguridad en
un centro que por su naturaleza debería
ser uno de los más seguros de nuestra
ciudad. El sindicato de funcionarios de
prisiones ACAIP así lo denunciaba, recor-
dando que nos encontramos actualmen-
te en un nivel 4 de alerta antiterrorista, lo
que supuestamente debería reforzar las
condiciones de seguridad en infraestruc-
turas críticas. La cárcel tendría que ser
considerada una de ellas, pero lo ocurri-
do el pasado sábado ha dejado a la vista
de todos un enorme agujero en los siste-
mas de protección del centro que debe
ser reparado urgentemente.
El repartodemedicaciónen las cárceles
provoca abusos, sobredosis y conflictos
El preocupante agujerode seguridad
en la cárcel deMelilla
“La transferencia de la
sanidad penitenciaria se
hará en esta legislatura”
El subdirector general de Coordina-
ción de Sanidad Penitenciaria, José
Manuel Arroyo, se comprometió a
que la transferencia de la sanidad
penitenciaria a las comunidades au-
tónomas se haga “en esta legislatura”.
El anuncio, responde a una reivindi-
cación que dura 14 años.
Pese a que en 2003 la ley 16/2003
de Cohesión y Calidad del Sistema
Nacional de Salud especificó que la
sanidad penitenciaria debería dejar
de depender de Instituciones Peni-
tenciarias y pasar a estar gestionada
por las comunidades autónomas
-que tienen transferidas el resto de
competencias en materia sanitaria-
sólo en Cataluña y País Vasco se ha
cumplido el mandato.
Aunque ya lo había intentando en
diversas ocasiones, M.C. estaba solo
en la celda por orden de la Dirección,
según denuncia Acaip. Seis días antes
de lograr su objetivo, los funcionarios
elevaron un parte al encontrar al pre-
so autolesionado
La Agrupación de los Cuerpos de
la Administración de Instituciones
Penitenciarias (Acaip) ha elevado
una denuncia a la Fiscalía de la Re-
gión de Murcia contra el director del
Centro Penitenciario de Campos del
Río (Murcia II), Felipe José Burgos,
tras el ahorcamiento de un interno.
En concreto, el preso M.C. fue en-
contrado el pasado mes de febrero
ahorcado en la celda número 52 del
módulo 8 del Centro Penitenciario de
Campos del Río (Murcia II) cuando le
fueron a entregar la cena.
El interno, que se encontraba bajo
el artículo 75.2 del Reglamento Peni-
tenciario (aislamiento regimental),
estaba solo en la celda por orden de
dirección después de que éste comu-
nicase el pasado 1 de febrero que es-
taba amenazado de muerte por otros
internos.
M.C. ya había protagonizado en
esta prisión varios intentos de suici-
dio. En una ocasión, el 19 de abril de
2016, los funcionarios llegaron a des-
colgarle a tiempo. Se había colgado
por el cuello de la barra del armario
con los cordones de unas zapatillas,
pero lograron reanimarle. En otras
ocasiones se había autolesionado
persiguiendo el mismo objetivo. De
hecho, seis días antes de que consi-
guiera suicidarse varios funcionarios
elevaron un parte al hallar al interno
autolesionado. Previamente, tam-
bién se le habían encontrado cuchi-
llas ocultas en su celda de alguna
maquinilla de afeitar que había ma-
nipulado.
De estos y otros intentos de suici-
dio fallido, los funcionarios elevaron
los correspondientes partes que lle-
garon “al director del establecimiento
Penitenciario, teniendo por lo tanto,
el director, perfecto conocimiento
de todo lo que acontece”, denuncia
Acaip en su escrito al fiscal. Además,
la Agrupación hace hincapié en que
el interno fallecido había pedido que
no se le aplicasen las limitaciones re-
gimentales.
Por cierto, los funcionarios no son
los únicos en denunciar estos hechos.
Los internos del módulo registraron
más de 25 instancias al Juzgado de Vi-
gilancia Penitenciaria haciendo “res-
ponsable de esta situación al director
del Centro Penitenciario”.
Según el informe del Defensor del
Pueblo de 2016, en 2015 fallecieron
155 presos, frente a los 128 de 2014.
Aunque en 2015 hubo menos suici-
dios, sí se registraron más muertes
por causas violentas: 63 (incluidas
37 por drogas), frente a las 27 (25 por
drogas) de 2014.
Funcionarios de prisiones elevan a la
Fiscalía de Murcia una denuncia tras
el ahorcamiento de un interno
La banca exige a Interior
contrapartidas para
gestionar el millonario
‘peculio’ de los presos
En los últimos meses han quedado
desiertos los dos concursos de Inte-
rior para adjudicar la gestión de las
más de 250 cuentas de Instituciones
Penitenciarias.
Los bancos consideran inadmisible
que Prisiones exija llevar cuatro veces
al mes dinero en efectivo “sin coste
alguno”. Interior ya reconocía en una
instrucción interna que “los justifi-
cados vaivenes del sector privado”
le obligaban a tomar medidas de ur-
gencia. ACAIP ya ha alertado de los
riesgos que ello supone, entre ellos el
blanqueo de capitales. Instituciones
Penitenciarias ha declinado atender
los requerimientos de información.