E
l objeto de esta ponencia con-
siste en poder reflexionar sobre
una serie de conceptos que, des-
graciadamente, se han instalado de
forma habitual en nuestra vida; conti-
nuamente escuchamos términos como
radicalización, integrismo islámico,
Daesh, Al Quaeda, adoctrinamiento y,
en demasiadas ocasiones, observamos
con horror hasta donde se llevan estas
palabras. Y por ello nos preguntamos si
es posible evitar el adoctrinamiento, es
decir prevenir la radicalización y, por
otro, si es posible actuar sobre los indi-
viduos radicalizados a efectos de con-
seguir su desradicalización.
Para afrontar esta dicotomía, Ra-
dicalización-Desradicalización,
de-
bemos tener una idea absolutamente
clara de lo que es la radicalización. Por-
que se supone que la desradicalización
debe ser un proceso sino inverso en su
totalidad, por lo menos sí anclado en
las bases conceptuales de la primera.
La radicalización y por tanto la desradi-
calización, son procesos complejos que
presenta muchas aristas debido a su
carácter multidisciplinar: de corte psi-
cológico evidentemente, porque al final
estamos hablando de comportamiento
humano; pero también sociológicas,
jurídicas, políticas, culturales, religio-
sas, económicas, mediáticas, e incluso
de tipo geoestratégico.
Los procesos de radicalización se
producen en dos ámbitos diferencia-
dos: offline y online. Los primeros son
aquellos donde existe un contacto di-
recto y físico con el agente de radicali-
zación, como los domicilios privados,
los lugares de culto, los centros cultura-
les, los centros penitenciarios e incluso
lugares al aire libre. En estos casos, por
una parte, tiene una clara influencia
la existencia de contacto físico direc-
to con un agente de radicalización al
que generalmente se atribuye cierto
carisma y, por otra, los lazos sociales
preexistentes basados en vínculos de
vecindad, amistad o parentesco.
En cuanto al ámbito online a través
de internet, instrumentos como servi-
cios de mensajería encriptados –What-
sApp, Telegram o Snapchat-, redes
sociales –como Facebook o Twitter- o
canales de video como YouTube, cada
vez están siendo más utilizados debido
a un poder tanto de captación como de
difusión de la ideología yihadista abso-
lutamente innegable.
Según el último informe del Real
Instituto Elcano
1
“Estado Islámico en
España” la radicalización de los dete-
nidos entre junio 2013 a mayo del 2016
en España vinculados al Daesh, se de-
sarrolló sobre todo en entornos mixtos,
que combinan ámbitos offline y online
(52,7%). Ahora bien, el número de in-
dividuos radicalizados sólo offline es
marcadamente superior al de los radi-
calizados únicamente online, un 28,9%
frente a un 18,4%. Su desglose sería el
siguiente:
Domicilio Privado
73,3%
Lugar de Culto
53,3%
Aire Libre y Excursiones 26,7%
Centros Penitenciarios
6,7%
Otro lugar social
6,7%
Lugar de estudio
3,3%
Los datos aportados denotan la im-
portancia del medio penitenciario, si
bien parece que de forma secundaria;
sin embargo, la incidencia directa del
medio penitenciario en los procesos de
radicalización y adoctrinamiento yiha-
dista es mucho más importante de lo
que se desprende de la mera estadística
y se comprueba con meridiana claridad
al analizar los diferentes atentados pro-
ducidos en Europa desde el año 2012
al 2016; en muchos de ellos sus auto-
res se habrían radicalizado o habrían
profundizado en su ideología durante
su permanencia en prisión. De los úl-
timos seis atentados realizados en este
periodo temporal en cuatro de ellos sus
autores se habían radicalizado en pri-
sión: Toulouse y Montauban (Francia),
Bruselas, Paris y Copenhague)Esta es-
pecial relación entre la radicalización y
los sistemas penitenciarios fue descrita
con total claridad en una carta del clé-
rigo Abu Qatada
2
durante su estancia en
la prisión británica de Long Lartin en el
año 2009:
“
Vemos grandes signos de Allah
en el interior de estas prisiones. He
visto como jóvenes aceptaban el Is-
lam y se convertían en estudiantes,
aprendiendo árabe y la sharia en
escasos meses. Verdaderamente,
el mayor favor con el que nuestros
hermanos viven aquí es la devo-
ción a Allah y la convicción de que
la religión nos llevará a una forma
de Yihad”.
ANTECEDENTES DE RADICALIZACIÓN
EN LAS PRISIONES ESPAÑOLAS
El auge y la operatividadde grupos terro-
ristas integristas, en especial Al Quaeda,
y los estremecedores atentados del 11 de
septiembre de 2001 y de Madrid del 11
de marzo de 2004, actuaban, en algunos
casos, como ejemplos a seguir o imitar
por determinados individuos fácilmente
tendentes a la radicalización integrista
en todo el mundo.
Nuestros Centros Penitenciarios al-
bergaban y albergan en la actualidad un
importante número de presos de reli-
gión musulmana que podían ser poten-
cialmente radicalizados, situación que
en ese momento temporal pasó más o
menos desapercibida o no se le dio la
importancia debida.
Las operaciones judiciales llevadas
a cabo por el Juzgado de Instrucción Nº
5 de la Audiencia Nacional y conocidas
como NOVA 1, NOVA 2 y NOVA 3 nos
mostraron la existencia de grupos es-
tructurados y radicalizados en el interior
de las prisiones españolas.
Durante el último trimestre de 2004,
se detuvieron a 13 internos de diferentes
Centros Penitenciarios: Topas, Bonxe,
Puerto I, Almería, Villabona, A Lama,
Teixeiro, Zuera y Córdoba; finalmente se
procesaron a 30 personas acusadas de
preparar ataques contra el Tribunal Su-
premo, la sede del PP enGénova, la esta-
ción ferroviaria de Príncipe Pío y el par-
que Tierno Galván, todos ellos objetivos
localizados enMadrid. La AudienciaNa-
cional condenó a 20 de los 30 imputados
y, posteriormente, el Tribunal Supremo
mantuvo la condena por pertenencia a
organización terrorista a tres de los con-
denados y a otros dos por colaboración
con dicha organización
Dentro de las pruebas obrantes en
el sumario, se encontraron numerosas
cartas entre internos de centros peni-
tenciarios con alusiones contundentes
en relación con el integrismo islámico:
sirva a título de ejemplo la siguiente:
“El
musulmán ahora tiene dos sitios donde
ir: a la cárcel o a la “yihad”.
Sin embargo, en ese momento tem-
poral no existía ningún programa de
actuación para este grupo de internos,
ni formación para el personal ni me-
todología de actuación en los Centros
Penitenciarios y únicamente fue desde
este hecho, a partir de noviembre de
2004, cuando todas las personas que in-
gresaban en prisión incursos en causas
de terrorismo islamista fueron inclui-
das en el fichero de internos de especial
seguimiento (FIES), una base de datos
destinada a mejorar el control sobre los
mismos.
Se procedió, además, a intervenir las
comunicaciones de los internos acusa-
dos de terrorismo islámico, así como a
contratar intérpretes de árabe con la mi-
sión de traducir la documentación ge-
nerada por los internos vinculados con
el terrorismo internacional.
Se han aplicado medidas de disper-
sión de estos internos, de modo que se
encuentran distribuidos en 33 estable-
cimientos. La misma política de disper-
sión se sigue cuando existen indicios de
posible conformación de células terro-
ristas en las prisiones y respecto a perso-
nas que ejercen liderazgo en la dirección
del terrorismo internacional.
LOS PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN
CON INTERNOS ISLAMISTAS
Dentro del marco de la estrategia peni-
tenciaria contra el terrorismo yihadista,
en los últimos años se han desarrollado
iniciativas para detectar e impedir even-
tuales procesos de captación y radica-
lización en el interior de los estableci-
mientos penitenciarios.
La Instrucción 8/2014, de 11 de julio,
En esta norma se establece el Programa
para la prevención de la radicalización
en los establecimientos penitenciarios,
completándose con la Orden de Servicio
4/2014 de 1 de octubre cuyo asunto con-
sistía en las Medidas para la detección y
prevención de procesos de radicaliza-
ción de internos musulmanes.
Cuando se dicta esta Instrucción los
centros penitenciarios españoles alber-
gaban 6778 internos originarios de paí-
ses de mayoría musulmana, destacando
las nacionalidades marroquí (4829), ar-
gelina (550) y nigeriana (405). Desde su
ENFOQUE
EN PORTADA
6
Conferencia impartida por el Presidente de Acaip, Don José Ramón López, en el
I Congreso Nacional Penitenciario de la Udima celebrado los días 23 y 24 de marzo de 2017
Desradicalización o Desvinculación
de la violencia: el tratamiento de los
internos yihadistas
(PRIMERA PARTE)
Número 7 abril 2017
MEDIO DE
RADICALIZACIÓN
18,4
%
52,7
%
Online
Online y
Offline
28,9
%
Offline
Fuente REAL INSTITUTO ELCANO
û