Acceso usuarios

Acceder al portal

Usuario (NIF) *
Contraseña *
Recordarme

Fallida fuga de altos vuelos en Villabona

La dirección de la cárcel aísla a un interno que serró los barrotes para subir al tejado y así huir en un helicóptero.

Fuente: lne.es

Modulo de la Prisión de VillabonaUn preso de Villabona ha sido enviado al módulo de aislamiento después de que fuera sorprendido «in fraganti» cuando pretendía fugarse de la cárcel tras serrar los barrotes de la ventana de su celda. Otro recluso, el supuesto «cerebro» de la huida, presunto traficante de drogas, armas y explosivos, ha sido trasladado de centro penitenciario para evitar que pueda volver a intentar algo similar. Fuentes del Ministerio del Interior precisaron que los internos habían planificado la huida en un helicóptero, que los recogería en algún punto del tejado de la prisión asturiana.

El plan de fuga preparado por los presos se frustró el pasado día 6, miércoles. Funcionarios de Villabona sorprendieron a uno de los internos, C. A. -recluido por tráfico de drogas, según fuentes jurídicas- con un trozo de sierra en su celda. El hombre había serrado los barrotes de su ventana para intentar salir al exterior y subir al tejado de la cárcel.

Para ello aprovechó los ratos muertos dentro de la celda y presumiblemente las noches, hasta que logró su objetivo. También tenía «varios artilugios» de fabricación casera para poder manipular sin pincharse la alambrada que corona todas las vallas del centro penitenciario.

Los empleados de seguridad sospechan que C. A. no actuaba solo. Otro recluso, trasladado esta semana para evitar «contactos indeseables», podría haber ideado toda la operación.

El plan tenía atado hasta el último detalle. Los presos pretendían encaramarse al tejado de la cárcel asturiana, donde supuestamente un helicóptero los recogería, tras tenderles una cuerda. El aparato ni siquiera aterrizaría, apuntaron las mismas fuentes. Suspendido en el aire, lanzaría un cabo a los dos internos, que treparían por él hasta subirse a bordo. Después, una vez en el aire, los dejaría en algún lugar predeterminado donde pudieran esconderse y despistar el dispositivo que la Policía y la Guardia Civil pudiesen establecer para darles caza.
La operación fue desmantelada a tiempo, gracias a la actuación del recién creado grupo de información penitenciaria, integrado por funcionarios encargados de recoger entre los presos datos de relevancia «que puedan comprometer el buen funcionamiento del centro», precisaron las mismas fuentes. Desde la inauguración de la cárcel de Villabona, en el mes de febrero de 1993, ningún preso ha logrado fugarse con éxito de la prisión.

El método utilizado por los presos no es una novedad. En abril del año pasado, un estafador francés logró escapar de una cárcel cercana a Lieja (Bélgica) después de que dos compinches secuestrasen un helicóptero.

Valora este artículo
(0 votos)