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Los sindicatos amenazan con la huelga si Interior no traslada a presos de Castellón antes de una semana

Casi un centenar de funcionarios se movilizan a las puertas de la cárcel para exigir solución al hacinamiento.

Fuente: lasprovincias.es

Los funcionarios de prisiones protestaron ayer a las puertas de la cárcel por el nivel de hacimiento que soporta el Centro PenitenciarioLos funcionarios de prisiones del centro de Castellón no aguantarán una semana más las condiciones en las que se ven obligados a trabajar debido a la masificación de una prisión que ha alcanzado una tasa de hacinamiento del 200%. Este es el tiempo que los sindicatos han dado a la dirección del centro, a Instituciones Penitenciarias y al Ministerio del Interior para que comience a trasladar a internos desde las instalaciones de la carretera de l'Alcora a otras cárceles del territorio nacional. Si en una semana no se han tomado medidas en este sentido, los cuatro sindicatos que tienen representación en la cárcel de Castellón (Csi-Csif, Acaip, UGT y CC.OO.) se sentarán para estudiar la posibilidad de ir a la huelga, realizar paros o tomar las medidas de presión necesarias para aliviar el centro antes de la apertura de la prisión de Albocàsser.

Desde hace meses el centro penitenciario de Castellón ha visto cómo el número de internos crecía de forma gradual hasta duplicar las 428 plazas para internos con las que se diseñó el centro. Pero la llegada, la semana pasada, de 40 reos de otras provincias fue la gota que colmó el vaso y que llevó ayer a casi un centenar de funcionarios a protestar a las puertas de la cárcel de Castellón.

"La semana pasada supuso una vuelta de tuerca a la situación", explicó ayer el delegado de prisiones de Csi- Csif, Juan Gayubas. "Estamos a unos niveles que es casi imposible que se pueda estar peor, en todas las prisiones hay hacinamiento, pero en Casellón hoy tenemos 840 internos para una capacidad de 420, lo que supone un nivel de hacinamiento del 200%", apuntó.

Y el problema no son sólo unas condiciones de trabajo que se han vuelto inhumanas al tener que controlar a unos 200 internos con un par de funcionarios. "En cualquier momento puede saltar una chispa y explotar la situación", dice el representante sindical al apuntar que en Picassent, donde incluso los funcionarios han tenido que hacer frente a un motín, el nivel de hacimaniento "es enorme" pero no alcanza los niveles de Castellón.

"Vamos a dejar una semana de cortesía para ver que realmente se toman medidas y se trasladan a presos a otras cárceles, sino plantearemos otro tipo de movilizaciones como el paro o la huelga", concluyó Gayubas. Este extremo, apuntó, se debatirá con el resto de sindicatos de prisiones durante una reunión si Interior no mueve ficha.

Hasta ahora, desde la Subdelegación del Gobierno se ha mantenido la situación alegando que durante este verano abrirá sus puertas la cárcel de Albocàsser y que la nueva instalación permitirá desahogar el centro penitenciario de Castellón. No obstante los funcionarios no pueden esperar hasta entonces.

"No podemos aguantar más esta situación y menos esperar hasta que en verano se abra la cárcel, porque nos estamos jugando nuestra integridad", dijo ayer el representante de Csi-Csif.

En la manifestación de ayer estuvieron presentes los cuatro sindicatos que tienen representación. Todos ellos firmaron un manifiesto en el que aseguraron que la prisión "está construida para 428 internos y en la actualidad alberga casi 840".

"Comunas" en la cárcel.

Según explicaron desde Acaip, "la Dirección General ha aumentado la capacidad operativa poniendo literas en todas las celdas e incluso habilitando comunas con hasta seis u ocho internos". Sin embargo, añaden, "el resto de la estructura no puede modificarse" ya que "los pasillos, los WC y los comedores son los mismos", por lo que "ha habido que habilitar las salas de TV como comedores".

Esta situación "provoca un clima de tensión", explicaron y añadieron que aunque sea un problema a nivel estatal, algunos centros pueden soportar mejor que otros". A ello se suma que el número de funcionarios "no ha aumentado y por lo tanto la labor encomendada a los mismos no se puede desarrollar adecuadamente y el problema se agudiza".

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