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Los escándalos de la gestión de Juan Fernando Díaz han sido determinantes.
Fuente: El Mundo
Instituciones Penitenciarias ha decidido prescindir del actual director del Centro Penitenciario de Palma, al menos en su actual cargo. Juan Fernando Díaz, el director más longevo de una prisión en España, será trasladado en los próximos días a un destino aún por determinar, según señalaron fuentes de Instituciones Penitenciarias.
El cúmulo de escándalos e irregularidades en la prisión de Palma, desvelados por EL MUNDO/El Día de Baleares, ha sido determinante para que, finalmente, se adopte esta medida. La psicóloga de la misma prisión palmesana, María Elena López Ángel se perfila ya como su inmediata sucesora.
Hasta que el nombramiento no adquiera carácter oficial por parte de la Dirección de Instituciones Penitenciarias, López Ángel estaría al frente de la prisión de Palma en comisión de servicio. Esta funcionaria lleva destinada en Palma unos tres años.
Juan Fernando Díaz lleva unos 15 años destinado en el Centro Penitenciario de Palma. Anteriormente, había estado destinado en la prisión de Ibiza. Se trata de un centro de poco más de un centenar de presos, que cumplen condenas cortas. El exponencial aumento de la población reclusa en la prisión de Palma la ha convertido en uno de los centros con una mayor masificación. Paralelamente, el número de funcionarios de prisiones encargados de su custodia no ha parado un momento de menguar.
El Centro Penitenciario de Palma se ha visto desbordado en relativamente poco tiempo. Las nuevas instalaciones fueron inauguradas en 1999. Entonces contaba con 800 internos y 500 funcionarios. Una proporción que se antojaba ideal. El límite de capacidad máxima de la prisión se estableción en 1.008 internos. Transcurridos nueve años desde entonces, la masificación se ha generalizado. La prisión de Palma se ha convertido en un centro eminentemente receptor de reclusos, procedentes de la Península. Hasta el punto de que se ha alcanzado la cifra récord de 1.700 reclusos.
Al mismo tiempo, las irregularidades han ido en aumento en relativo poco tiempo en el interior del recinto, Los criterios que ha manejado la dirección del centro, y en especial la Junta de Tratamiento, han quedado en evidencia.
Presos ‘de confianza’.
Así, presos considerados como "de confianza" han aprovechado su inclusión en determinados cursos de formación para darse a la fuga. Tal ha sido el caso este año, de Juan Ortega Gutiérrez. Durante un curso de jardinería escapó a la carrera. Su semana en la calle fue aprovechada para reincidir y cometer numerosos delitos.
Apenas unas semanas después, otro interno se fugó en unas similares circunstancias. José Luis Siles Marín había sido incluido en un curso de mantenimiento de edificios. "¡Ahí te quedas!", le espetó al funcionario que le vigilaba. Paró un taxi y escapó.
Los criterios de la prisión de Palma para conceder los permisos también han quedado en entredicho. En las últimas semanas, cuatro internos no han regresado al Centro Penitenciario después de disfrutar de permisos. La búsqueda de estos reclusos se ha intensificado.