
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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La cárcel valenciana supera los 2.600 internos aunque tiene capacidad para 1.300.
Fuente: lasprovincias.es
Máximo histórico de ocupación en la cárcel de Picassent. La prisión alcanzó ayer los 2.600 presos, una cifra que marca un récord negativo en la saturación de la institución penitenciaria.
Desde la Agrupación de Cuerpos de la Administración Penitenciaria (Acaip) confirmaron que se trata de una cifra de reclusos que nunca antes había registrado la prisión.
Las últimas redadas policiales desarrolladas en la provincia de Valencia han contribuido en buena medida a la avalancha de nuevos reclusos. La noche del jueves ingresaron en la unidad de preventivos 24 personas. La mayoría vinculadas a la red de delincuentes nigerianos que se dedicaban a estafar con falsos premios de lotería. Y, a lo largo del día de ayer, según los datos del citado sindicato, se preveía la llegada de otros nuevos 40 arrestados también relacionados con el citado grupo. A estos hay que sumar los detenidos que llegan diariamente a la cárcel por otros motivos.
La prisión alberga ahora mismo 2.600 presos cuando en principio fue diseñada para algo más de 1.300. Sin embargo, su capacidad inicial fue rebasada hace ya varios años, con el consiguiente aumento de la inseguridad para los funcionarios, tal y como han denunciado repetidamente los sindicatos.
Sin embargo, la entrada masiva de las últimas horas ha obligado a tomar algunas medidas para habilitar espacio suficiente a los recién llegados porque el departamento de Ingresos no puede hacerse cargo. La decisión fue vaciar el módulo 21, un área donde se encuentran presos jóvenes que han tenido algún enfrentamiento en anteriores módulos, y reintegrar a los presos en sus celdas anteriores.
Desde Acaip denunciaron el alto riesgo de que se puedan producir incidentes por este traslado, ya que quedan cuentas por ajustar entre los internos, precisamente las mismas por las que fueron trasladados. De tal forma que se prevé un deterioro en la convivencia en los módulos 14 y 15.
A esta circunstancia se le suma también el hecho de la escasez de funcionarios, un mal endémico de la cárcel valenciana que ha posibilitado que se produjeran varios sucesos graves, el más importante el secuestro de tres funcionarios durante más de 12 horas en las propias instalaciones del centro.
No parece este el mejor panorama para la llegada, presumiblemente la próxima semana del nuevo director de Picassent, Ramón Cánovas, de 68 años de edad. Tampoco estará mucho tiempo en el cargo, apenas dos años, los máximos que le permiten la ley.
Mientras, Instituciones Penitenciarias buscará a otro candidato para el puesto. Cuando su experiencia -fue director del centro penitenciario de Jóvenes de Llíria durante ocho años y subdirector de Alcalá-Meco- comience a notarse en la dirección de las instalaciones, prácticamente tendrá que despedirse.
La situación es insostenible, según el sindicato Acaip, que culpa a la Administración de no haber aumentado el número de funcionarios y del retraso de la nueva cárcel de Albocàsser, que según el Gobierno se inaugurará el próximo martes.
También está pendiente la construcción de un nuevo centro en la provincia de Valencia, que posibilitaría una reducción del número de reclusos en Picassent. No obstante, se desconoce qué lugar será el elegido.
Instituciones Penitenciarias seleccionó la localidad de Siete Aguas, tal y como avanzó en exclusiva LAS PROVINCIAS, pero las negociaciones permanecen, por el momento, paralizadas. Interior tienen en cartera otras ubicaciones.