
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
915175152
915178392
informacion@acaip.info
El fiscal solicitó esta mañana, en la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra, diez años de prisión para M.V.L., un preso de la cárcel de A Lama que, supuestamente, acuchilló tres veces a otro interno, a quien dejó ciego tras agredirle en un ojo con un pincho.
Fuente: La Región exclusivamente ouresano
El acusado se negó a declarar ante el juez sobre estos hechos, ocurrieron en diciembre de 2005, cuando agresor y agredido se encontraban cumpliendo condena por diversos delitos. Según los funcionarios que declararon esta mañana en el juicio, nadie vio cómo ocurrió la agresión, pero aseguraron que sí habían visto salir huyendo a la víctima y al presunto agresor detrás de él.
Posteriormente, el herido se tapó la cara con una toalla que se llenó de sangre. Estas declaraciones, junto a las de los peritos, que resaltaron el hecho de que la herida del ojo de la víctima había sido hecha con un punzón, y la declaración del propio agredido, hicieron al fiscal mantener la pena solicitada inicialmente.‘Aunque nadie le vio agredir al otro interno, las pruebas evidencian que sólo pudo ser él’, apuntó Paulino González, fiscal encargado del caso.
El acusado se acogió a su derecho a no declarar en el juicio, ‘a pesar de que, inicialmente, su abogada le había convencido de declararse culpable para lograr algún tipo de rebaja en su condena ’M.V.L. es un preso considerado por Instituciones Penitenciarias como ‘conflictivo’, según explicó González, ya que está cumpliendo varias condenas concatenadas por diversos robos con violencia. ‘Creo que no saldrá de la cárcel antes del 2’‘‘, indicó.
El fiscal también pidió que el acusado afronte una indemnización de 50.000 euros para la víctima. Precisamente, este interno señaló hoy en el juicio al acusado como autor de los hechos, y aseguró que todo el mundo en la prisión sabía que M.V.L. llevaba un pincho consigo ‘porque lo había enseñado por todo el patio’.
El pincho, al parecer, había sido fabricado con una lata, pero no se pudo comprobar que se tratase del instrumento empleado por el delincuente, ya que no se pudo localizar el arma agresora.‘Supongo que se desharía de ella o lograría que alguno de sus compañeros de prisión la hicieran desaparecer’, añadió Paulino González. El fiscal también ha solicitado que el Estado se haga responsable de lo ocurrido, ‘ya que no podemos olvidar que es el responsable de la vigilancia y seguridad de los presos en las cárceles’, e incidió en que ‘se hacen continuos cacheos y se revisan las celdas para evitar que se fabriquen armas como la que se utilizó en este caso’.
Sin embargo, según González, en el caso del acusado ‘no consta que se le hiciera revisión a priori alguna’, por lo que manifestó que creen ‘que se produjo una negligencia’.‘Tras los hechos sí se le registró la celda a posteriori y sólo se pudo encontrar un pincho de plástico, pero que resultó no ser el utilizado en la agresión’, puntualizó.