
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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El mayoritario en la cárcel asegura que los enfermos mentales causan incidentes.
La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) vuelve a denunciar la saturación de los hospitales psiquiátricos para los presos. Advierte de que muchas de las agresiones que se producen en los centros de internamiento las realizan los enfermos mentales.
Fuente: diariojaen.es
Si ya es duro estar encerrado en un centro penitenciario, la situación se agrava, todavía más, cuando el compañero de celda es un enfermo mental. La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (sindicato mayoritario de la cárcel de Jaén) exige, desde hace más de cinco años, la apertura de hospitales psiquiátricos para los internos, ya que no pueden seguir el mismo régimen que las personas que no padecen enfermedad alguna.
A principios de 1990, se empezaron a cerrar varios hospitales, por lo que muchos enfermos —según explican fuentes de Acaip— salieron a la calle. Algunos cometieron delitos y fueron condenados a la cárcel.
Una vez que son trasladados al centro penitenciario, comparten celda con otros presidiarios que no padecen enfermedad alguna. Acaip denuncia que no es extraño que estos reclusos se vuelvan violentos en un momento determinado y propinen palizas, tanto a su compañeros de celda como a los funcionarios. De hecho, el sindicato asegura que muy a menudo se producen incidentes causados por de las personas que padecen trastornos mentales.
“El problema es que no pueden ser sancionados como si se tratase de un enfermo ‘normal’. Son los servicios médicos de la prisión los que autorizan el cumplimiento del castigo. Entonces, lo que se suele hacer es cambiarlo de celda, pero esa no es la solución”, afirma uno de los delegados de Acaip en la cárcel de Jaén. De esta forma, la situación, en algunas ocasiones, llega a ser deshumanizada, porque el enfermo mental no es siempre consciente de sus hechos.
El colectivo manifiesta que, aunque se les da la medicación necesaria, esa medida no es suficiente. De hecho, tal y como explica uno de los delegados del sindicato, la propia directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, reconoció que no sabía cómo arreglar el problema de los internos con trastornos mentales que, actualmente, hay en las prisiones españolas. En España sólo existen dos hospitales psiquiátricos penitenciarios —en Sevilla y en Alicante—. Ambos sufren tal nivel de saturación, que no pueden acoger ni a un solo enfermo más.
“En todas las cárceles hay personas con trastornos mentales. Este no es un problema exclusivo de la prisión de Jaén, sino que lo tienen todos los centros penitenciarios de España”, afirma el representante sindical.
Uno de los problemas es que no se puede saber con exactitud el número de presos enfermos que hay en cada prisión porque se infringiría el derecho a la intimidad de la persona. Además, en determinadas épocas del año, como la Navidad o las vacaciones estivales, los presos se ponen más nerviosos y suele aumentar el número de incidentes.
“Este verano fue tranquilo, por suerte”, comenta un delegado de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias. Aun así, el temor a un nuevo incidente siempre flota en el ambiente, ya que de por sí cualquier convivencia es difícil, pero más todavía cuando se trata de personas que padecen una enfermedad psiquiátrica y que necesitan una atención constante. Su presencia en cárceles con personas sanas contribuye a que, muchas veces, se sientan poco aceptados por sus compañeros, fuera de lugar y marginados.