
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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Los sindicatos denuncian falta personal, ya que la plantilla, integrada por 532 empleados públicos, apenas se ha modificado desde la inauguración del centro.
Fuente: idealdigital
Hace ahora diez años que se inauguró a bombo y platillo el Centro Penitenciario de Albolote, una de las cárceles más modernas y seguras del país, a la que se dotó de los mejores servicios y las más modernas tecnologías y quizá por ello no se ha producido ni una sola fuga ni intentos resaltables de hacerlo. Pero transcurrida una década, esa jaula de oro no ha dejado de crecer, y no en espacio ni servicios, sino en población. Los 800 'clientes' de entonces son hoy 1.800, por lo que se puede decir literalmente que la celebración ayer de su patrona, la Virgen de la Merced, se convirtió en una fiesta multitudinaria.
Y es que las tan denostadas estadísticas no engañan en esta ocasión, aunque la administración penitenciaria las utiliza como un triunfo porque los porcentajes dicen que todo marcha dentro de unos parámetros aceptables, a pesar de que donde debían estar 1.008 internos hay ahora 1.800 -en agosto, casi 2.000-. Y eso no quiere decir que se encuentren hacinados, sino que los programas de rehabilitación previstos y la nueva política penitenciaria puesta en marcha en 2004 no se puede aplicar en toda su extensión.
Una prisión masificada
Sólo en el primer semestre de 2007 la población de Albolote creció en 215 internos, justificando las estadísticas, que dan a nuestro país el primer puesto en tasa de encarcelamiento. Si tenemos en cuenta que Granada es una de las más 'llenas', llegaremos a la conclusión de que la prisión provincial es una de las más masificadas de Europa. A ello ayuda la supresión de la reducción de los beneficios penitenciarios, por lo que los condenados cumplen prácticamente la pena íntegra. Y para colmo de males, los sindicatos no dejan de insistir en la falta de personal, cosa lógica porque la plantilla apenas se ha modificado en diez años: 532 empleados públicos de los que 344 se dedican a vigilancia directa, con la salvedad de que hay una media de 45 funcionarios de baja laboral.
Aunque la opinión pública piensa que los extranjeros pueden suponer uno de los factores clave de ese aumento en las cárceles, por las cifras proporcionadas por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias no parece ser así, ya que tan sólo un 15% de los internos de Albolote son extranjeros.Si tenemos en cuenta que casi 1.500 de ellos son granadinos y malagueños, podemos decir que nuestra prisión acoge a los delincuentes autóctonos y además de los 'normales', porque 1.240 de ellos están en segundo grado, es decir, en lo que llaman los módulos residenciales de internos no excesivamente peligrosos. De los últimos hay 18, casi en su totalidad terroristas de ETA. De cualquier forma, el hecho de que haya casi 120 marroquíes sí que resulta significativo.
Drogas y armas
Es un secreto a voces que en las prisiones se trafica con drogas y que circulan armas blancas. Las autoridades penitenciarias no pueden reconocerlo oficialmente pero las cifran hablan por sí solas y las ofrecen como un triunfo que quizá lo sea. Hasta 80 incautaciones de droga hubo entre enero y julio del presente año, la mayor parte de hachís y pastillas, un porcentaje muy superior al que existía hace varios años. La dirección de Albolote lo achaca a la eficiencia de los funcionarios. En lo que se refiere a objetos punzantes la reducción de los mismos es significativa, un 49% menos que hace cuatro años. Y si debemos tener en cuenta el comportamiento de los internos, éste ha mejorado de forma ostensible, porque de 181 faltas graves que debieron ser sancionadas en 2004, en lo que va de 2007 sólo se han sancionado a 67 internos, con cifras similares para otro tipo de faltas.
Todo ello lleva a la conclusión de que la política penitenciaria está ofreciendo buenos resultados que serían muy mejorables con un aumento del personal en proporción al crecimiento del número de internos y la construcción de nuevas cárceles en las zonas de mayor índice delincuencia.
Día de la Merced
El subdelegado del Gobierno, Antonio Cruz, la subdirectora general de la Inspección Penitenciaria, María Luisa Cordorilla, y otras autoridades asistieron ayer a la celebración de la festividad de la patrona de la cárcel, la Virgen de la Merced. En el acto oficial estuvieron presentes representantes de las ONG que trabajan en el Centro Penitenciario y pronunció un brevísimo y entrañable discurso el anterior director, Eduardo Caracuel. Finalmente, actuaron un grupo de flamenco del centro y la Charanga de Monachil.