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Como Morón de la Frontera ha saltado a la actualidad por haber sido el epicentro del terremoto del jueves, yo voy a escribir hoy de este pueblo, aunque realmente no por el seísmo, sino por algo de lo que me he acordado a consecuencia de leer —yo, ni me enteré— lo del temblequeo, y en lo que tiene bastante que ver Mercedes Gallizo, porque fue esta señora, en su calidad de responsable de Instituciones Penitenciarias, quien inauguró a finales del pasado julio esa «cárcel bioclimática» que en Morón se ha construido, que ha recibido la denominación «Sevilla-2» y tiene celdas para dos camas aunque de momento serán individuales, panadería, cocina donde se preparan menús vegetarianos y musulmanes, piscina, polideportivo, biblioteca, salas para visitas de familiares, otras de videoconferencias y, naturalmente, un montón de salas más para que los presos, ahora llamados internos, como los niños de pueblo que antes de la enseñanza concertada estudiaban en Portaceli o Claret, puedan echar una carboná, eso a lo que tan eufemísticamente dicen vis-a-vis.
Fuente: abcdesevilla.es
Como Morón de la Frontera ha saltado a la actualidad por haber sido el epicentro del terremoto del jueves, yo voy a escribir hoy de este pueblo, aunque realmente no por el seísmo, sino por algo de lo que me he acordado a consecuencia de leer —yo, ni me enteré— lo del temblequeo, y en lo que tiene bastante que ver Mercedes Gallizo, porque fue esta señora, en su calidad de responsable de Instituciones Penitenciarias, quien inauguró a finales del pasado julio esa «cárcel bioclimática» que en Morón se ha construido, que ha recibido la denominación «Sevilla-2» y tiene celdas para dos camas aunque de momento serán individuales, panadería, cocina donde se preparan menús vegetarianos y musulmanes, piscina, polideportivo, biblioteca, salas para visitas de familiares, otras de videoconferencias y, naturalmente, un montón de salas más para que los presos, ahora llamados internos, como los niños de pueblo que antes de la enseñanza concertada estudiaban en Portaceli o Claret, puedan echar una carboná, eso a lo que tan eufemísticamente dicen vis-a-vis.
Bueno, pues ahora, esta misma señora —de cuya eficacia no dudo—, ha dicho en la Comisión de Interior del Congreso, que la población reclusa está aumentando, que las cárceles son insuficientes y que habría que ir pensando en crear penas sin prisión, que debe ser algo así —pienso— como que a determinados delincuentes se les castigue, más o menos, con ponerlos de cara a la pared, sin recreo, o con orejas de burro.
Y con la que está cayendo y la que va a caer en materia delincuencial, lo que hace falta es, además, que los chorizos sepan que no van a ir a la trena porque no tienen reserva, lo cual me mueve a la siguiente reflexión: sin olvidar la frase de Concepción Arenal «Odia al delito y compadece al delincuente», digo yo que si el Estado hace pisos VPO, que son más modestos que los de lujo y salen a mitad de precio, ¿por qué en vez de cárceles de 5 estrellas, no las hacen también de VPO, y por el precio de una construyen dos?
Y además, por aquello de que cualquier cosa menos dejarlos en la calle y que quien avisa no es traidor, tampoco vendrían mal campañas como las que Pere Navarro hace desde Tráfico, pero no diciendo que no se beba si se conduce o que no se corra al volante, sino advirtiendo a los atracadores, estafadores, violadores y otros «ores», que en las cárceles ya no hay sitio y que si los cogen, ya saben que estarán igual que piojo en costura y van a tener que dormir como los marineros de los submarinos: tres en una cama por turnos de ocho horas.