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Más de un centenar de empleados públicos y representantes sindicales se concentran durante 30 minutos ante la Subdelegación del Gobierno.
Fuente: nortecastilla.es
El hacinamiento de los internos, más de 600, duplicando la capacidad técnica del centro, y la desproporción entre el número de funcionarios que sería razonable para vigilar y atender a esta población reclusa siguen siendo los factores determinantes para que exista una elevada conflictividad interna en la cárcel de Perogordo, aunque el detonante de las protestas de los empleados públicos fue la agresión sufrida hace un mes, el 17 de octubre, por un funcionario en el comedor del centro penitenciario.
Ayer, más de un centenar de personas entre funcionarios y representantes de la Junta de Personal de la Administración Periférica del Estado, delegados del centro y de los sindicatos CSI-CSIF, ACAIP, UGT, CC. OO., CGT, USO y FEDECA llegados de Ávila, Valladolid y Madrid, se concentraron ante la sede de la Subdelegación del Gobierno para hacer públicas sus reivindicaciones y reclamar, entre otras cosas, que el Centro Penitenciario de Perogordo recupere el carácter formativo con que fue concebido, ya que en los cuatro talleres productivos de que dispone la cárcel sólo están inscritos en la actualidad media docena de los seis centenares largos de reclusos.
Personal insuficiente.
Muy relacionada con ésta, otra de las quejas de los funcionarios y de los sindicatos se refiere a la escasez de personal, ya que entre los ocho grupos de funcionarios no dan abasto para atender todas las funciones que requiere tan elevada población reclusa, pues en algunos puestos y servicios la proporción es de cien internos por cada uno de ellos.
Pero la protesta, que se prolongó durante algo más de media hora, tenía otros tintes además de los relativos a las condiciones de trabajo. Otro de los motivos, según comentaron los delegados del personal de la prisión y de acuerdo con el manifiesto que leyeron en la plaza del Seminario, es la «actitud pasiva» mostrada por la subdelegada del Gobierno, quien aún no les ha recibido ni se ha interesado por la situación del funcionario herido, pese a que ha transcurrido un mes desde el intento de asesinato de su compañero. Los representantes de los funcionarios presentaron en el registro de la Subdelegación un escrito que recoge sus reivindicaciones.
Soluciones.
Pero las críticas también son para los responsables de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, aunque el lunes recibieron a los representantes sindicales, ya que en esta entrevista no se les comunicaron las soluciones inmediatas que reclaman para los problemas del sistema penitenciario en general, sobre todo el hacinamiento de los internos y la escasez de personal funcionario, y para el centro de Perogordo en particular, donde reclaman que se arbitren las medidas necesarias para evitar las agresiones de los internos a los funcionarios.
En el escrito registrado y firmado por el presidente de la Junta de Personal de la Administración Periférica del Estado, solicitan en primer lugar que se pongan a disposición del funcionario agredido «todos los medios necesarios para su pronta recuperación».
Pero también piden que sea actualizada la relación de puestos de trabajo en todas las áreas, «atendiendo al incremento de internos que se ha producido» y que se creen nuevas plazas por la apertura del nuevo Centro de Inserción Social. Otra de las peticiones fundamentales es que se adapte el perfil de los internos a las condiciones del centro y a su clasificación como centro formativo de inserción social y, relacionada con ésta, que los reclusos diagnosticados con problemas psiquiátricos estén controlados en unidades especializadas «y no en centros de vida normal». Aparte de solicitar que se evalúen los riesgos laborales, otra de las reivindicaciones solicita que los internos «inadaptados» se les aplique «un régimen de vida más restrictivo» o que sean trasladados a centros «con mayor control y vigilancia».
Cita con el PP.
Así, los representantes sindicales señalaron que seguirán realizando actos de protesta para expresar sus reivindicaciones hasta que las autoridades penitenciarias aclaren las circunstancias del suceso y ofrezcan soluciones a la situación, agravada por las características concretas de la cárcel de Perogordo, donde más del 40% de los internos son extranjeros y de éstos cerca del 80% son magrebíes, que presentan una problemática específica.
Las peticiones de entrevistas de los delegados del Centro Penitenciario de Perogordo son varias; ya han solicitado que les reciba al delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, y han confirmado una reunión con los parlamentarios nacionales del Partido Popular de la provincia, pero siguen a la espera de que fijen una fecha los responsables provinciales del PSOE.