
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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Fuente: Malaga Hoy
Aunque los niveles de conflictividad se han reducido, según Acaip, la "masificación" dificulta el día a día, máximo teniendo en cuenta el déficit de personal que, en opinión de las organizaciones sindicales tiene la cárcel de Alhaurín. "Ya es algo endémico. Deberíamos tener 460 funcionarios y hay 430. Es frecuente que sean dos los que atienden módulos de 140 personas. Esa carencia va en detrimento de la seguridad y de los servicios que se presta al interno.
La presencia de bandas internacionales en la Costa del Sol sitúa a la prisión de Alhaurín de la Torre entre las más colapsadas de España. Así lo indicaron desde el sindicato UGT,
que denunció que por detrás de Picassent (Valencia), es el segundo centro penitenciario con más reclusos, al registrar un total de 1.348, pese a que en 1992 se construyera para unos 900. Están distribuidos en 13 módulos de hombres, uno de mujeres y otro de enfermería. "En la Costa hay mucha delincuencia. Tenemos módulos repletos de presos extranjeros porque existe mucho tránsito de mafias", aseveró el portavoz sindical, Antonio González.
El procedimiento a seguir con estos grupos delictivos difiere en algunos aspectos respecto al resto de internos. "Cuando ingresa un recluso y tenemos constancia por un informe policial de que pertenece a una banda armada se califica en un fichero de especial observación. Los miembros de una misma banda están en módulos distintos para evitar que continúen desde prisión con su actividad", detalló. El control es notorio. De hecho, algunos de los internos tienen, por orden judicial, intervenidas las comunicaciones y están obligados a dar cuenta a la autoridad pertinente.
Las cifras facilitadas a este periódico por UGT demuestran que, aunque han descendido respecto a los últimos años, los extranjeros suponen un porcentaje nada despreciable en las remesas de internos. En concreto, el 25,5% del total (345) procede de otro país. En su mayoría, están pendientes de juicio. Según el sindicato, en el momento en que existe una sentencia condenatoria, son pocos los foráneos que se quedan en Málaga puesto que el de Alhaurín es un centro de preventivos y, al ser de fuera, no suelen tener arraigos en la provincia. De ahí que, con frecuencia, se deriven a otros centros del norte.
La cárcel alberga actualmente a extranjeros acusados de delitos relacionados, principalmente, contra la salud pública. También son frecuentes las bandas que se dedicaban al proxenetismo y, en menor medida, otros implicados en casos de asesinatos y estafas.
La saturación de reclusos que, en palabras de los sindicatos de prisiones, sufre a nivel general el centro penitenciario de Alhaurín implica que no se cumpla, apostillaron desde UGT, la legislación penitenciaria, que establece que cada celda sea ocupada por un solo interno. "Son habitáculos de dimensiones muy reducidas. Todos están compartidos por dos presos. En el módulo de mujeres, hay veces en que tres internas están en la misma celda. Comparten el lavabo y el inodoro. No tienen intimidad", criticó el representante sindical.
Aunque los niveles de conflictividad se han reducido, según Acaip, la "masificación" dificulta el día a día, máximo teniendo en cuenta el déficit de personal que, en opinión de las organizaciones sindicales tiene la cárcel de Alhaurín. "Ya es algo endémico. Deberíamos tener 460 funcionarios y hay 430. Es frecuente que sean dos los que atienden módulos de 140 personas. Esa carencia va en detrimento de la seguridad y de los servicios que se presta al interno. Los funcionarios trabajamos para la reinserción social de personas que se encuentran privadas de libertad. Somos los encargados de velar por su integridad física y, dificilmente, se puede conseguir ese objetivo con una cifra tan limitada de recursos humanos", subrayó.
Una situación similar se vive en el Centro de Inserción Social Evaristo Martín Nieto, que, en palabras del representante de UGT, "es el que sufre en España el mayor grado de hacinamiento", dado que, precisó, duplica su capacidad. "Estaba concebido para 200 ó 250 residentes y alberga a más de 500. Está al límite", aseveró. De igual forma, pese a encontrarse "masificado", la plantilla continúa siendo "muy reducida". Y es que, a tenor de los datos que maneja el sindicato, actualmente hay 14 funcionarios en el área de vigilancia "para cubrir todos los turnos los 365 días del año". El panorama se agrava aún más por la noche, cuando llegan a registrarse "colas maratonianas" con el regreso de internos. "Si acreditan una actividad formativa, algunos salen por la mañana y entran al final del día. Muchos llegan bebidos o drogados y suele haber problemas", recalcó. Al volver al centro, cada residente tiene que ser huellado y debe someterse a un cacheo. En las oficinas, el exceso de reclusos hace que los funcionarios trabajen "a destajo", señalaron desde UGT.