
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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Fuente: Sur.es
Un preso de 44 años y de origen polaco ha sido hallado muerto en el interior de la celda que ocupaba en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre. El recluso, que al parecer se quitó la vida ahorcándose, se encontraba en la cárcel acusado de abusar de su hija de 11 años y grabar las supuestas agresiones sexuales.
Fuente: Sur.es
Un preso de 44 años y de origen polaco ha sido hallado muerto en el interior de la celda que ocupaba en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre. El recluso, que al parecer se quitó la vida ahorcándose, se encontraba en la cárcel acusado de abusar de su hija de 11 años y grabar las supuestas agresiones sexuales.
El interno, que fue detenido por la Guardia Civil, ingresó en prisión provisional a principios de febrero mientras proseguía la instrucción judicial del caso. Se le asignó una celda en el módulo de aislamiento ante la naturaleza del delito que presuntamente había cometido con el fin de protegerlo del resto de reclusos.
El viernes, a las 16.45 horas, los funcionarios que estaban de servicio en el módulo lo encontraron ahorcado dentro de su celda, según informó Acaip. Intentaron reanimarlo, pero sus esfuerzos fueron en vano. El sindicato penitenciario quiso resaltar la «profesionalidad» de los trabajadores de la cárcel, quienes «con escasísimos medios humanos y materiales, hacen lo imposible por mantener la seguridad de la prisión y la integridad de todos los que en ella conviven».
La investigación del caso, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Málaga, comenzó a raíz de una serie de hurtos que se estaban produciendo en comercios en el municipio donde residía la familia, cuya ubicación no ha sido revelada para salvaguardar la identidad de la menor. Al indagar en el sospechoso, los agentes descubrieron el «infierno» que estaría viviendo su hija, según relataron las fuentes consultadas.
Los investigadores detectaron que la niña había sido víctima durante años de supuestos abusos sexuales por parte de su padre, que además habían sido grabados. Los agentes trasladaron a la menor al Hospital Materno Infantil, donde fue examinada, y pusieron los hechos en conocimiento de la autoridad judicial.
La Guardia Civil diseñó un operativo para localizar al progenitor, que en esos momentos se encontraba fuera de la comunidad andaluza. El hombre fue detenido en las inmediaciones de la estación de autobuses de la capital al volver de su viaje. El juez, tras recibir el atestado del caso, lo envió directamente a prisión.
Material informático
En el registro del domicilio familiar se halló abundante material informático que, a tenor de las investigaciones, podía almacenar imágenes que demostrarían las supuestas agresiones sexuales. Sin embargo, los agentes no pudieron visionarlos en un primer momento debido al nivel de encriptación que presentaban. De hecho, tras varios intentos, la Guardia Civil tuvo que recurrir finalmente a una empresa externa para acceder a su contenido.
Según las fuentes consultadas, los equipos informáticos incautados escondían varios terabytes de archivos (un tera equivale a 1.000 gigabytes, en los que se pueden almacenar varios cientos de películas) de contenido sexual que confirmarían las sospechas de los agentes. La investigación se centra ahora en determinar el papel de la madre, que en la primera fase del caso, cuando la Guardia Civil detuvo a su compañero sentimental, denunció que éste la mantenía en una situación de «absoluto sometimiento» bajo constantes amenazas.