PERIODICO ENFOQUE FEBRERO - page 12

NACHO GUTIÉRREZ
E
ntre todas las noticias publicadas
en prensa escrita a lo largo del año
2016 y relacionadas con la Institu-
ción Penitenciaria, llama poderosamente
la atención, el titular que el periodista de
investigación David Fernández firmaba
para “El Confidencial”, el día 13 de agosto
de 2016: “Un alto cargo de Interior se fun-
de 12.000€ de teléfono en quince días de
vacaciones”
La información detalla cómo un alto
cargo del Ministerio del Interior (en el
caso que nos ocupa de la Secretaria Ge-
neral de Instituciones Penitenciarias), se
pulió, tal y como suena, 12.000 euros en
teléfono durante sus vacaciones del año
2015. El individuo que atiende al nombre
de Enrique Caracuel y del cual cabe decir
que a día de hoy continúa desempeñan-
do su labor como Subdirector General de
Servicios, es decir, el mismo puesto que
desempeñaba durante el periodo estival
en el que se produjo el despilfarro.
Fueron 15 días de periodo vacacional,
en septiembre de ese año, cuando el Sub-
director Caracuel, fundió los 2 millones
de las antiguas pesetas dando uso al telé-
fono del “curro”.
Este mismo funcionario resultó con-
decorado por el Ministro de Interior de
turno, con la medalla de oro al “Mérito Pe-
nitenciario”, a su llegada de las vacaciones,
coincidiendo tal honor con la celebración
de la Patrona del Cuerpo.
Esto que os contamos y que puede
que suene a película de vaqueros, hace
grande la frase aquella de que “en ocasio-
nes la realidad supera la ficción”. Nada
de esta magistral película podría resultar
verosímil si no hubiera sido, porque Don
Eduardo Caracuel ha ocupado, con ante-
rioridad, responsabilidades públicas en el
Instituto de la Cinematografía y las Artes
Visuales dependiente del Ministerio de
Cultura.
Según ha comunicado el propio cen-
tro directivo, allí nadie tuvo conocimiento
de la factura hasta mayo de 2016, es de-
cir nueve meses (270 días) después de
que se produjera semejante despilfarro
de dinero público. Precisamente es en lo
referido a este apartado, donde nos re-
sulta especialmente extraño entender el
porqué de esta cuestión. A buen seguro
será porque a nosotros la
factura del teléfono nos la
envían cada treinta días.
La Inspección Peni-
tenciaria cuenta que nada
más publicarse la noticia
procedió a investigar lo
ocurrido mediante la fi-
gura administrativa de
“información reservada”.
Todo ello con objeto de
concluir dos prioridades:
por qué al alto cargo no
se le activó el dichoso
`roaming´ y en segundo
lugar para determinar en
que se dilapidó tal derro-
che tecnológico.
La información re-
servada que se abrió en
septiembre no ha concluido nada por el
momento. Ya suponemos que debe ser
difícil determinar en qué se puede uno
abrillantar 12.000 euros en teléfono mó-
vil. La noticia en cuestión aclara que la
operadora cobra un euro por mega des-
cargado y tendremos que esperar a que
concluya la investigación para enterarnos
de lo ocurrido.
Las pesquisas transcurren con calma,
la inspección de personal se ha puesto a
mirar y de momento concluye que no ve
nada, pero nosotros ya sabemos que “no
hay peor ciego que el que no quiere ver´´.
Nos ocurre lo que a usted: no quere-
mos ni pensar en el tipo de películas que
uno puede ver con tanto dinero. Otra cosa
que nos ha dado por imaginar son la can-
tidad de “memes” que se pueden enviar
con tanta pasta. En ocasiones pasa, que
te pones con el “WhatsApp” y cuando te
quieres dar cuenta la facturación se nos
vuelve estratosférica.
Según el gabinete de prensa de Insti-
tuciones Penitenciarias, todo se debe a un
“error no malintencio-
nado”, como si los erro-
res pudieran ser vistos
de otra manera.
La cosa ha cambia-
do cuando hemos cono-
cido el cese en la Comi-
sión de Servicio de un
Jefe de Área en la Sub-
dirección de Caracuel.
Todo apunta a una ven-
ganza descarnada, don-
de lo que se persigue
no es en ningún caso
aclarar la justificación
del gasto, sino más bien
un ajuste de cuentas en
torno a la supuesta fil-
tración de la noticia.
Este sindicato no va
a quedarse de brazos cruzados. Acaba-
mos de iniciar los contactos con diferen-
tes grupos parlamentarios en el Congreso
de los Diputados a fin de poder dilucidar
el desarrollo de la investigación y las con-
clusiones derivadas de la información re-
servada.
Como medida aclaratoria, hemos de
decir que obra en nuestro poder un cua-
dro con el desglose de los gastos de tele-
fonía, devengados por los altos cargos en
Instituciones Penitenciarias en el periodo
2012-2015.
Los gastos nos han sido facilitados en
virtud de lo dispuesto en la Ley de Trans-
parencia, para lo cual, ni ahora ni antes,
hacía falta buscar ningún culpable de fil-
trar ninguna factura, ya que cualquier ciu-
dadano puede solicitar esta información.
Del estudio pormenorizado de ese
cuadro, cualquiera puede deducir dos
aclaratorias trazas sobre los 12.000 eu-
ros de teléfono. En primer lugar, procede
aclarar que, en efecto, se trata de un gasto
excepcional y para nada continuado en el
tiempo, ya que, en los meses anteriores a
sus vacaciones, el gasto del Subdirector
no ascendía a una cantidad mayor de los
270 euros; en el segundo lugar, no vamos
a pasar por alto que, durante los años
2014 y 2015 Enrique Caracuel ha factura-
do la nada desdeñable cantidad de 19.409
euros en gastos de telefonía móvil.
Seguramente sus gastos en comunica-
ción tan solo sean la punta de un iceberg
en el que acabamos de comenzar a traba-
jar.
Nos consta que no estamos solos, al-
gunos de nuestros compañeros en esa
Subdirección han hecho valer su digni-
dad personal y profesional para dejar
claro que estas no son las formas. A Ca-
racuel quizás le hubiera valido con pedir
disculpas y reponer económicamente el
exceso de gasto facturado.
Francisco de Quevedo, dramaturgo y
poeta del siglo de Oro Español, que al pa-
recer anduvo acusado falsamente de par-
ticipar en la intriga diplomática de la con-
juración de Venecia, nos ha dejado como
legado un proverbial parecer: “la soberbia
nunca baja de donde sube, pero siempre
cae de donde subió”
Nacho Gutiérrez
es Responsable
de Prensa y Director de Estudios
en ACAIP.
ENFOQUE
Número 6 febrero 2017
© ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias. 2016
Email
Depósito legal: S.90-2016
Tel 915175152
ISBN: 84-96086-53-4
La Conjuración de Venecia
La Inspección
Penitenciaria se
ha puesto amirar
y, demomento,
concluye que no
ve nada, pero
nosotros ya
sabemos que “no
hay peor ciego
que el que no
quiere ver”
Enrique Caracuel, en la izquierda de la imagen.
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